¿Cómo influyen los sentidos en el gusto por los alimentos?

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¿Se ha preguntado por qué algunos aman los vegetales y otros los odian o por qué un simple olor hace que se le antoje  la comida de su abuela? Pues todos nuestros sentidos son una conexión directa a nuestra caja de recuerdos, por eso aquí le contamos  cómo influyen los sentidos en el gusto por los alimentos.

¿Ha pensado alguna vez en cuáles son los mayores placeres de la vida? Muchos lo hemos hecho y muchos hemos respondido de forma contundente: Comer. Y es que el simple hecho de degustar nuestras comidas favoritas puede mejorar nuestro ánimo, o bien, resulta emocionante la expectativa de degustar nuevos sabores.

Pero el placer de comer va más allá de nuestra boca, comer resulta un experiencia que involucra todos nuestros sentidos, como si se tratara de una orquesta.

¿Pero cómo es que involucramos nuestros sentidos en la degustación de los alimentos?

Comida saludableLa nutricionista Kattya Brenes, explica que “cuando se inicia la introducción de alimentos diferentes después de los 6 meses de vida de los bebés, poco a poco se van formando las memorias de los nuevos alimentos, lo que les permite identificar determinadas comidas”.

Esto explica por qué algunos aman los vegetales y otros los odian. El gusto por los alimentos es una construcción de experiencias y memorias, diferente en cada individuo.

Según Brenes, el primer sentido involucrado es el de la vista, bien dicen que todo entra por los ojos. Así que, a partir de la información de sus características físicas: sólido, líquido, semilíquido, tamaño, forma, textura, color, posición o movimiento; podemos determinar qué tan sabroso es un alimento y si es agradable o no.

AlimentosMientras que el sentido del gusto, es el actor principal del placer de comer, y tiene todos sus receptores ubicados en la boca: principalmente en la lengua, paladar y labios. Es el responsable de percibir los sabores dulce, salado, agrio o amargo. Y es capaz de guardar códigos de sabores según nuestros gustos, es por eso que que algunos son fervientes amantes de los sabores dulces y otros prefieren los salados.

El olfato, por su parte, se relaciona con la memoria, por lo que permite recordar imágenes, alimentos, sonidos, personas y situaciones del pasado. ¿Le ha pasado que olfato 2percibe un olor y dice: esto huele a comida de mi abuela o huele a desayuno de campo? Pues sí, a todos nos ha pasado y es que el olfato es una conexión directa a su caja de recuerdos, por lo que un simple olor puede ser motivo para que odie o ame una comida

También es muy poderosos para descubrir ingredientes ocultos por ejemplo: olor a huevo en una empanada dulce.

Además, si alimento se relaciona con un evento desagradable del pasado, por  ejemplo algún alimento que haya provocado vómito o nauseas, genera ese misma reacción cuando se percibe el olor.

comer saludable.En cuanto al oído, los sonidos provocados al masticar o morder, nos dicen mucho sobre la percepción de textura y forman parte del placer de comer. Por ejemplo, el apio debe ser crujiente para ser considerado fresco y las tortillas tostadas si no crujen, no son dignas de degustar.

Por último, pero no menos importante, el tacto nos da mucha información sobre la textura, forma, peso, temperatura y consistencia del alimento, también vitales para determinar si nos resulta sabroso.

Así que, la próxima vez que quiera conquistar a alguien con un platillo deberá pensar más allá de los sabores y apostar a conquistar todos los sentidos. Y cada vez que rechace un alimento sabrá que quizás sea solo una alerta de su memoria.

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